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Windows 11 24H2 se queda sin actualizaciones hoy, y tu flota está en la última build

Sala con filas de puestos de trabajo idénticos: monitores, teclados y separadores iguales uno detrás de otro
Máquinas idénticas, puestas a la vez, con la misma imagen. La fecha de caducidad no se la da eso. Foto: DLSU–D ICTC laboratory room 203, de UndueMarmot, vía Wikimedia Commons, CC0. Recortada, oscurecida y con rótulos superpuestos.

Hoy, 13 de octubre, Windows 11 versión 24H2 deja de recibir actualizaciones en Home, Pro, Pro Education y Pro for Workstations. Hoy es, además, el segundo martes del mes: el día en que Microsoft publica el acumulativo. Las dos cosas caen juntas porque están pensadas para caer juntas. Lo que no cuadra es otra cosa: la máquina que se queda fuera de soporte esta tarde está, técnicamente, al día. Lleva la última revisión publicada de su versión. Lo que decide su fecha es la edición que lleva escrita en el registro, un campo que casi nadie tiene apuntado en ninguna parte.

Un mismo KB en cuatro filas, con cuatro fechas distintas

La página oficial de release information de Windows 11 es una tabla aburrida que casi nadie abre entera. Vale la pena abrirla entera. Esta es la parte que importa, tal y como figura hoy:

Versión Build Último acumulativo Fin de actualizaciones
26H226300.9550KB512401010-10-2028 (Home/Pro)
25H226200.9550KB512401012-10-2027 (Home/Pro)
24H2 (GA)26100.9550KB512401013-10-2026 (Home/Pro)
24H2 (LTSC)26100.9550KB512401009-10-2029 · 10-10-2034

La fila LTSC lleva su propia nota al pie, y conviene leerla antes de ilusionarse con el 2034: «Windows 11 Enterprise LTSC 2024 edition does not have extended support. It will reach end of updates (also known as end of servicing) on 2029-10-09. Only Windows 11 IoT Enterprise LTSC 2024 will have extended support until 2034-10-10». Son dos ediciones distintas dentro del mismo canal.

Las dos últimas filas son el mismo número de build. Carácter por carácter: 26100.9550. El mismo paquete, con la misma fecha de revisión, el 22 de septiembre. Una deja de recibir parches hoy; la otra sigue recibiéndolos hasta 2029, y hasta el 10 de octubre de 2034 si es IoT Enterprise. Ocho años de diferencia entre dos líneas que, en lo que al software respecta, son indistinguibles.

Y antes de que alguien objete que ese KB5124010 era la vista previa opcional de la cuarta semana —lo era, figura como 2026-09 D y no como el parche de seguridad—, el de seguridad del 8 de septiembre lleva las dos versiones en el propio título de su ficha: «KB5124008 (OS Builds 26200.9445 and 26100.9445)». Un artículo, dos versiones. No es una coincidencia administrativa: 24H2, 25H2 y 26H2 comparten rama de servicio.

Por eso el arreglo cuesta un reinicio. Y por eso nadie lo ha metido en una ventana

Compartir rama de servicio significa que las funciones de la versión nueva viajan desactivadas dentro de los acumulativos mensuales que ya te estás instalando. El paquete de habilitación —el eKB— se limita a cambiar esos interruptores. El de 26H2 es KB5121794, se aplica sobre «Windows 11, version 24H2 or Windows 11, version 25H2», pide tener puesto KB5124010 (la vista previa del 22 de septiembre) o un acumulativo posterior, y su ficha lo resume en una frase: «You must restart your device after you apply this update».

Un reinicio. Ese es el coste técnico completo. Conviene decir aquí que 26H2 no es el único destino: desde 24H2 también se puede ir a 25H2, igualmente por paquete de habilitación, y eso compra soporte hasta el 12 de octubre de 2027. Es el camino conservador y para mucha gente es el correcto —menos novedad encima de una flota que acaba de moverse—; 26H2 compra un año más y la misma mecánica. La elección entre los dos es de apetito, no de dificultad.

Donde esto se tuerce es en el gobierno del cambio, no en la ingeniería. Ningún comité se activa por un paquete de ese tamaño: las ventanas de cambio se abren por tamaño percibido. Y un cambio que cuesta un reinicio mueve exactamente la misma cosa que uno que cuesta un fin de semana —la versión de todo tu parque—, con la diferencia de que este no lo ha mirado nadie.

Tu inventario registra el único campo que no decide nada

Hay tres campos en juego y el orden de importancia es exactamente el inverso al de la atención que reciben.

  • 1La build. 26100.9550. Es el campo que todo el mundo tiene inventariado, el que sale en winver, el que pinta el informe en verde. Y es el que no decide la fecha.
  • 2La edición. La FAQ de ciclo de vida lo deja en dos filas: 24 meses para Pro, Pro Education, Pro for Workstations, Home y SE; 36 meses para Enterprise, Enterprise multi-session, Education e IoT Enterprise. El mismo binario, doce meses de diferencia.
  • 3El canal. General Availability o LTSC, y dentro de LTSC todavía hay dos caminos: Enterprise LTSC 2024 se queda en 2029 y solo IoT Enterprise LTSC 2024 llega a 2034. Este es el campo que mueve la fecha de años enteros, y es el que menos gente sabe decir de memoria para su propio parque.

Y después está la nota al pie, que es donde esto se vuelve incómodo. Microsoft escribe que la edición Home «does not support the deferral of feature updates and will therefore typically receive a new version of Windows 11 prior to the end-of-servicing date shown». Traducido: el parque que no llega tarde a esta fecha es el que no tiene gobierno ninguno, porque Windows se lo impone. El que llega tarde es el que sí lo tiene: el Pro gestionado, con diferimientos puestos por alguien que sabía perfectamente lo que hacía. Es el mismo mecanismo que contábamos en Memory integrity se activa sola en octubre, y solo donde nadie decidió nada, mirado desde el otro lado: allí el cambio automático caía donde nadie había decidido nada; aquí, el único sitio donde el cambio no cae solo es donde alguien decidió algo.

La política que te dio el control es la que te deja aquí

La documentación de Intune sobre feature update policies dice, literalmente, que permiten «lock devices to a specific Windows release» o apuntar a una versión nueva «while preventing devices from moving beyond that version». Eso es exactamente lo que querías en 2024, y no era ninguna tontería: es la diferencia entre decidir tú cuándo cambia la versión y enterarte por un ticket.

En esa misma página, bajo el epígrafe de Windows Autopatch, está la frase que conviene leer dos veces: «when a feature update policy no longer applies to a device, that device isn't offered any feature update until one of the following happens», seguida de tres salidas: que se le asigne otro perfil, que se desenrole de Intune, o que se le saque de la gestión de actualizaciones de característica mediante la API de Graph de Windows Autopatch. Lo decimos con la acotación que pone la fuente, que habla de equipos gestionados por Autopatch; dicho eso, estas políticas exigen el entitlement de Autopatch y usan su orquestación, así que el escenario es el de mucha gente. Un equipo que se cae del grupo al que apunta la política no se queda libre: se queda quieto. Y nada de esa maquinaria mira el calendario.

Dos detalles más de esa misma página que valen por sí solos. El primero: si una máquina está alcanzada a la vez por una feature update policy y por un update ring, Microsoft pide poner el Feature update deferral period (days) del anillo a 0, o el anillo retrasará justo lo que la política intenta instalar. Dos controles tuyos tirando en direcciones opuestas sobre el mismo equipo. El segundo: las ediciones soportadas por estas políticas son Pro, Pro Education, Enterprise y Education. Home no entra. Y LTSC tampoco: «Windows Enterprise LTSC (Long Term Service Channel) isn't supported. Use update ring policies instead».

26H1 no está en esta conversación, aunque el número lo parezca

Si compraste equipos nuevos en la primera mitad de 2026, alguno puede venir con 26H1: build 28000.3086, disponible desde el 10 de febrero de 2026, con su propio acumulativo (KB5124006) y su propio fin de soporte (14 de marzo de 2028 en Home/Pro). Microsoft lo avisa sin rodeos en la misma página: 26H1 «is scoped to support new devices that started coming to market in early 2026 and is not designed as a feature update for existing devices. This version is not offered as an in-place update from 24H2 or 25H2 on existing devices».

Un nombre más alto que 25H2 y una rama distinta —otra familia de build entera, 28000 frente a 26x00—. Si ordenas tu parque por el número de versión, esos portátiles te salen en la fila equivocada.

Hay un segundo reloj, y casi nadie lo tiene apuntado

En la misma tabla, dos filas más abajo, está 23H2. En Home y Pro ya figura directamente como «End of updates»: eso pasó. Pero en Enterprise, Education e IoT Enterprise vence el 10 de noviembre de 2026. Dentro de veintiocho días.

Si tienes parque mixto —y casi todo el mundo lo tiene—, hoy no es tu única fecha: es la de los Pro en 24H2. La de los Enterprise en 23H2 cae en cuatro semanas. Dos flotas, dos relojes, y solo uno de los dos sale en los titulares. Octubre viene cargado de estos vencimientos; del otro grande de este mes ya escribimos en Windows 10 y el peaje de octubre.

Lo que no haríamos

  • ✗Pasarnos a LTSC para esquivar la fecha. Microsoft es explícito sobre para qué sirve ese canal: «designed to be used only for specialized devices - for example, those that control medical equipment or automated teller machines (ATMs)». El portátil de un comercial no es un cajero automático. Y antes incluso de llegar a ese debate están las dos pegas prácticas: LTSC no es un interruptor que se cambia, es otra edición con su propia licencia y una reinstalación por equipo; y al llegar allí te sales de la gestión de actualizaciones de característica de Intune, que no soporta LTSC.
  • ✗Actualizar el parque entero hoy porque la fecha es hoy. Lo que vence hoy es el derecho a los parches futuros; el acumulativo de hoy lo recibes igual. El agujero real se abre con el parche del segundo martes de noviembre. Tienes cuatro semanas, no cero. Y precipitarse es, literalmente, cómo se rompe producción: el estudio de referencia sobre caídas graves de servicios grandes, de 2003, ya ponía los cambios manuales de operadores por delante del hardware.
  • ✗Dar por bueno que «es solo un eKB, no puede romper nada». El paquete es pequeño. Lo que cambia de número, no.

El ensayo: una máquina, un reloj, tres números

Cabe en media mañana y sirve para todo lo que viene después.

  • →Elige la máquina rara, no la fácil. La que habla con la máquina de producción, con el lector de firmas o con el ERP viejo. Si el ensayo lo haces con el portátil más limpio de la oficina, has ensayado otra cosa.
  • →Antes de tocar nada, apunta cuatro cosas: DisplayVersion, número de build, EditionID y qué política de actualización la alcanza (y si además la alcanza un anillo).
  • →Aplica el paquete y pon el reloj en marcha. No en la descarga: en el momento en que Windows Update lo ofrece. Y párala cuando la persona que usa esa máquina pueda volver a trabajar. Apunta ese número en algún sitio donde lo encuentres en noviembre.
  • →Después, mira tres cosas que cuelgan del número de versión y que nadie revisa: si la política de Intune sigue alcanzando la máquina o se ha caído de su grupo; si tu inventario ya dice la versión nueva o aún dice 24H2 porque el agente no ha pasado; y qué queda del documento donde alguien certificó una aplicación «contra 24H2». Eso último no significa que esté rota: significa que el papel que decía que estaba bien ya no habla de esta máquina.

Y entonces la cuenta, que es la parte que convierte el ensayo en una decisión: tu número cronometrado, multiplicado por el número de equipos, dividido entre cuántos reinicios puede atender tu gente a la vez. Eso es una ventana. «Lo hacemos el fin de semana» es una estimación.

Nosotros medimos así lo que nos importa. El último simulacro de recuperación completa que hicimos fueron 14 minutos —dato interno nuestro, una prueba y no una promesa—. Lo que vale de esa cifra es que existe, está medida y la volvemos a tomar: el día que suba, sabremos que algo se ha movido debajo. Lo decimos a menudo de las copias, y aquí vale igual: un backup sin probar no es un backup, es un amuleto.

En corto

La parte buena del 13 de octubre es que este vencimiento es barato: un paquete pequeño y un reinicio. Dentro de unos años, cuando el salto vuelva a ser de los que piden hardware nuevo, nos acordaremos de esta fecha con cariño.

La parte incómoda es que lo barato no se planifica. Y lo que no se planifica se acaba haciendo un martes, a la vez, en todas partes.

Fuentes (consultadas el 13-10-2026): las fechas de fin de actualizaciones, los números de build, la columna del último acumulativo, la nota sobre 26H1 y las filas de 23H2 y de la línea LTSC salen de Windows 11 — release information (Microsoft Learn, página fechada el 29-09-2026). Los plazos de 24 y 36 meses por edición, la nota al pie sobre Home y el propósito del canal LTSC, de la FAQ de ciclo de vida de Windows. El paquete de habilitación de 26H2 —versiones de origen, prerrequisito y reinicio—, de KB5121794. Las citas sobre bloqueo de versión, el comportamiento cuando la política deja de aplicar, el diferimiento del anillo a 0 y las ediciones soportadas, de Manage Windows Feature Updates (Intune). Todas las frases entrecomilladas son literales de esas páginas. Sobre la prioridad del error humano frente al hardware en caídas graves: Oppenheimer, Ganapathi y Patterson, Why Do Internet Services Fail, and What Can Be Done About It?, USENIX 2003. Los 14 minutos son un dato interno de un simulacro propio: una prueba, no una garantía contractual.

¿Sabes en qué versión está cada equipo de tu empresa, y qué día caduca cada uno?

Para responderla hace falta la edición y el canal de cada equipo, y esos dos campos casi nunca están apuntados en ningún sitio. En everyWAN llevamos el mantenimiento informático de parques de empresa con esa cuenta hecha y con la ventana ensayada, no estimada; montamos el puesto de trabajo que va debajo y damos el soporte del día que toca reiniciar.

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