5 milisegundos. Ese es el número que explica por qué una cadena de supermercados con más de 5.000 tiendas ha publicado una oferta de empleo para sacar VMware de sus locales y poner Proxmox, y por qué lo que esa oferta pide construir no es un clúster sino una plataforma para «aprovisionar, gestionar, supervisar y mantener el parque de tiendas durante todo su ciclo de vida». El número está en la documentación de Proxmox y gobierna la arquitectura entera de cualquier migración repartida en sedes.
Lo que pide la oferta, y lo que no dice el titular
El puesto está publicado como Head of Software Development —referencia 215705, con base en Bengaluru— y en el cuerpo del anuncio se describe a sí mismo como Head of Software Engineering: Edge Platform. El encargo lo escribe sin rodeos: «modernizar el parque de virtualización en el edge mediante la migración de VMware a Proxmox», entregando «una plataforma de virtualización alternativa segura, fiable y rentable». Hasta ahí es lo que ya has leído. La parte interesante es el indicador con el que van a medir si salió bien: «migración segura y predecible de VMware a Proxmox, validación correcta de las configuraciones de tienda requeridas, reducción de dependencias heredadas y traspaso operativo efectivo».
El indicador no dice «clúster funcionando». Dice validación de las configuraciones de tienda y traspaso operativo. Y el otro entregable del puesto es una «Edge Management Platform» para aprovisionar, gestionar, supervisar y mantener el parque, en un contexto que la propia oferta describe como «gestionar cambios de software e infraestructura en miles de ubicaciones». Quien escribió eso no estaba pensando en un hipervisor. Estaba pensando en qué pasa el martes que alguien tiene que actualizar mil sitios que no comparten ni red ni electricista.
El telón de fondo comercial ya se conocía y conviene citarlo como lo que es: una alegación en un pleito, no un hecho probado. Tesco demandó en julio de 2025 ante el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales a Broadcom, VMware International y Computacenter, reclamando más de 100 millones de libras. Sostiene que compró licencias perpetuas en enero de 2021 con soporte contratado hasta 2026, que tras la adquisición Broadcom dejó de venderle soporte independiente para esas licencias y que la oferta que recibió suponía un incremento del 175 %. Las vistas se esperan en 2027. Cuando una empresa reclama cien millones y a la vez publica una oferta para sacar el hipervisor de sus tiendas, el movimiento técnico y el legal son el mismo movimiento. Conviene no pasarse de frenada en la otra dirección: VMware ha dicho a la prensa que no da a Tesco por perdido, y que el núcleo acabe en Hyper-V circula como rumor, no como anuncio. Lo que hay por escrito es la oferta de empleo, y habla de las tiendas.
Los 5 milisegundos que deciden la arquitectura
La documentación del gestor de clúster de Proxmox VE lo pone por escrito: el clúster necesita «latencias por debajo de 5 milisegundos (rendimiento de LAN) entre todos los nodos para funcionar de forma estable», y aclara que latencias mayores pueden colar en clústeres pequeños pero se vuelven poco fiables al crecer el número de nodos. Unas líneas más abajo insiste en que corosync —el protocolo que mantiene la pertenencia y el quórum— es sensible a las variaciones de latencia, y recomienda darle una interfaz de red física propia, separada del resto de servicios y en especial del almacenamiento. La documentación no usa la palabra WAN en ningún momento; no le hace falta, porque el número ya la deja fuera.
De ahí sale todo lo demás. No existe «el clúster Proxmox de las mil tiendas». Existen mil clústeres, cada uno con su quórum, su vallado, su ventana de actualización y su propio reloj. Esa es la frase que hay que llevarse a la reunión de dirección: la migración no cambia un producto por otro, cambia una cosa que administras por N cosas que administras. Y N es el número de tiendas, delegaciones, obras, naves o clínicas que tengas, no el número de máquinas virtuales.
En la sede caben dos máquinas, rara vez tres. Y dos nodos no tienen mayoría: si cae uno, el superviviente se queda sin quórum y deja de poder escribir la configuración. La respuesta oficial es el QDevice, que la propia documentación describe para «clústeres pequeños de 2 nodos» como la forma de aportar un tercer voto. Lo que decide el comportamiento real es dónde vive ese tercer voto: si lo pones en el centro de datos central, acabas de convertir el enlace de la tienda en parte del quórum de la tienda. Y el enlace de la tienda es, con diferencia, la pieza que más veces se cae. De cómo se comporta el conjunto cuando la pieza que falla es la que vota escribimos al explicar por qué la alta disponibilidad de Proxmox no evita la caída, la acorta.
Sin cabina, tu RPO es un intervalo de minutos
En el centro de datos te acostumbraste al almacenamiento compartido: los dos nodos ven el mismo disco y, si uno muere, el otro arranca la máquina con el dato exactamente donde estaba. En una tienda no hay cabina, y poner una por sede no sale a cuenta ni por dinero ni por mantenimiento. La herramienta que te queda es la replicación de almacenamiento de Proxmox, y conviene leerse su ficha entera: funciona solo sobre ZFS local, el intervalo mínimo es un minuto y el máximo una vez por semana, y el valor por defecto de un trabajo de replicación es cada quince minutos.
Y después viene esta: «se permite la alta disponibilidad en combinación con la replicación de almacenamiento, pero puede haber alguna pérdida de datos entre el último momento sincronizado y el momento en que el nodo falló». Traducido al lenguaje del comité: tu punto objetivo de recuperación en esa sede es el intervalo de replicación. Si nunca tocaste ese valor por defecto, has decidido —aunque no lo escribieras en ningún acta— que un nodo muerto puede costar quince minutos de tickets, de albaranes o de historia clínica. Esa decisión es legítima; lo que no es legítimo es tomarla por omisión. Y es exactamente el hueco que seguimos sin cerrar del lado del almacenamiento compartido, del que hablamos al repasar lo que le falta a Proxmox para poner una cabina compartida debajo.
Por qué una cadena de supermercados se pone a escribir una plataforma
Proxmox tiene respuesta oficial para el problema de las mil consolas, y es buena: Proxmox Datacenter Manager, estable desde la 1.0 el 4 de diciembre de 2025 y hoy documentado en la 1.1.9. Agrega en una sola vista clústeres que no se hablan entre sí y permite migrar máquinas en vivo entre ellos, que hasta su llegada no tenía forma soportada de hacerse. Para un parque de sedes es la pieza que faltaba.
Y ahora la parte que explica la oferta de empleo. Su propia hoja de ruta lista, como pendiente, cosas que son el día a día de operar un parque: «una consola para recursos remotos (nodos e invitados)», «acciones en lote sobre invitados virtuales en la lista central», «una vista de trabajos de copia con el estado de la última ejecución», «gestión del cortafuegos» y «copias de replicación fuera de sitio de invitados virtuales para recuperación manual». Nada de eso es un defecto: es un producto joven que publica honestamente lo que todavía no hace. Pero significa que hoy el Datacenter Manager te da la vista del parque y no todavía la operación del parque. Con cinco sedes, la diferencia la cubres a mano. Con cinco mil, contratas a alguien en Bengaluru para que escriba la capa que falta, y eso es exactamente lo que dice el anuncio.
La aritmética que cambia de signo en el edge
Las suscripciones de Proxmox VE se pagan por socket físico ocupado, con precios de lista públicos: 120 € al año en Community —que el propio fabricante coloca fuera de producción—, 370 € en Basic, 550 € en Standard y 1.100 € en Premium. VMware, desde la reordenación de Broadcom, se licencia por núcleo con un suelo documentado de 16 núcleos por CPU física.
En el centro de datos esos dos modelos se parecen más de lo que parece: tienes pocos sockets, muy grandes, con cuarenta máquinas encima, y el coste por máquina sale pequeño en los dos casos. En el edge se invierte: tienes muchos sockets pequeños con pocas máquinas cada uno. El suelo de 16 núcleos castiga justo al hierro de tienda —una CPU de ocho núcleos se factura como dieciséis— y el modelo por socket deja de diluirse. Nuestra aritmética, con los precios de lista y sin descuentos: 300 sedes con dos nodos de un socket cada una son 600 sockets; a Basic, 222.000 € al año; a Standard, 330.000 €. El ahorro frente a lo que pagabas es casi siempre real, pero no es automático y, sobre todo, la unidad de cuenta son las sedes.
Un dato más que importa precisamente en el edge, porque la sede abre a las siete y la avería no espera a horario de oficina: Proxmox anunció el 2 de septiembre de 2026 la ampliación de su soporte empresarial a 24×7, operativo desde el 19 de octubre para el nivel Premium y previsto para Standard a lo largo del último trimestre de 2026. Hasta hace nada, el soporte del fabricante era horario comercial austríaco. Si tu argumento para no mirar Proxmox era ese, caducó el 19 de octubre: hace una semana.
El inventario de tres cubos (hazlo antes de elegir hipervisor)
Esta es la parte que puedes hacer esta semana sin instalar nada y sin pedir presupuesto. Coge una sede representativa, lista todo lo que corre ahí dentro —máquina por máquina, servicio por servicio— y mete cada cosa en uno de estos tres cubos. Se hace de pie delante del armario, con la lista en papel y alguien de la tienda al lado, no desde la consola.
- Cubo A — tiene que funcionar con el enlace caído. Cobro y TPV, báscula y etiquetado, control de accesos, grabación local de cámaras, impresión de albarán. Todo lo que, si se para, manda a la gente a casa. Esto es lo único que justifica tener un hipervisor en la sede.
- Cubo B — puede degradar y ponerse al día después. Reposición, cartelería, informes, sincronía de stock, telemetría. Si encola y reenvía cuando vuelve la línea, no necesita alta disponibilidad local: necesita una cola bien hecha y que alguien mire el tamaño de esa cola.
- Cubo C — no debería estar ahí. El servidor de ficheros que se quedó en la tienda porque en 2014 no había enlace decente, la base de datos que alguien puso «temporalmente», el controlador de dominio que nadie se atreve a tocar. Este cubo no se migra: se vacía. Cada cosa que sacas de aquí es una máquina menos que actualizar en N sedes, para siempre.
La regla de lectura: si el cubo A no te cabe en una mano, lo que tienes en esa sede no es un edge, es un centro de datos pequeño sin personal. Y si el cubo C te ha quedado vacío, vuelve a mirar: casi siempre queda algo corriendo ahí solo porque un día no hubo línea y nadie lo revisó después. El tamaño del cubo A decide si necesitas dos nodos o te basta con una máquina bien cubierta por copias; el tamaño del cubo C decide cuánto te va a costar la migración de verdad.
Lo que cambia al pasar de un clúster a trescientos
Qué haríamos nosotros, y cuándo no haríamos nada de esto
Operamos Proxmox VE con Ceph en producción en más de una sala, hemos migrado empresas de VMware a Proxmox y también hemos recomendado quedarse donde estaban cuando los números no salían. Con eso por delante, el orden que seguiríamos en un parque de sedes es este, y no es el orden en el que suele empezar la gente. Primero el inventario de tres cubos y el vaciado del cubo C, que es gratis y reduce el problema. Segundo, escribir el intervalo de replicación en un acta, con un número y una firma, porque es la decisión de negocio escondida en un desplegable. Tercero, decidir dónde vive el tercer voto. Y solo entonces, el hipervisor.
Y la parte contraria: si tienes tres delegaciones con buen enlace, no hagas nada de esto. Centraliza en tu infraestructura y cloud, deja en la sede el mínimo que de verdad tiene que sobrevivir a un corte —normalmente cabe en una máquina, no en un clúster— y ahórrate mantener tres islas. La virtualización en el edge no es una medalla; es un coste que solo se paga cuando el cubo A lo exige. Lo que no vale es la postura intermedia tan habitual: una sede con dos nodos, sin tercer voto, sin intervalo de replicación escrito y con el cubo C a rebosar. Eso tiene todos los costes de la alta disponibilidad y ninguna de sus garantías.
Si estás en mitad de una migración de VMware a Proxmox y el nudo son las sedes y no el centro de datos, la conversación útil dura una tarde y se puede tener antes de comprar nada: el inventario de una sede representativa, el número del intervalo y dónde va el tercer voto. Si quieres que la tengamos contigo, hablamos.
Fuentes. La noticia y las citas de la oferta de empleo: artículo de The Register del 26 de octubre de 2026 sobre la sustitución de VMware por Proxmox en las tiendas de Tesco, y la propia ficha del puesto publicada en careers.tesco.com con el título Head of Software Development (referencia 215705, Bengaluru) y que en su cuerpo se describe como Head of Software Engineering: Edge Platform, de donde salen «modernising Tesco's edge virtualisation estate through the migration from VMware to Proxmox», «a secure, reliable and cost-effective alternative virtualisation platform», el indicador «Safe and predictable migration from VMware to Proxmox, successful validation of required store configurations, reduced legacy dependencies and effective operational handover», la «Edge Management Platform to provision, manage, monitor and maintain the retail edge estate throughout its lifecycle» y «managing software and infrastructure changes across thousands of locations»; la cifra de más de 5.000 tiendas, la previsión de vistas en 2027, la postura de VMware («no considera a Tesco una causa perdida») y el rumor sobre Hyper-V para el núcleo —que el propio artículo etiqueta como rumor— proceden del mismo artículo. El pleito —demanda presentada el 15 de julio de 2025 ante el Alto Tribunal de Inglaterra y Gales contra Broadcom, VMware International y Computacenter, reclamación superior a 100 millones de libras, licencias perpetuas adquiridas en enero de 2021 con soporte hasta 2026, incremento alegado del 175 %— está recogido en la cobertura pública del caso, y todo ello son alegaciones de la demandante, no hechos declarados probados. La cifra de alrededor de 40.000 cargas de servidor en migración y la ventana de juicio fijada entre el 1 de noviembre de 2027 y el 25 de febrero de 2028 proceden de la cobertura del caso de junio de 2026; el artículo del 26 de octubre se limita a decir que se esperan vistas en 2027. Proxmox VE: los 5 milisegundos de latencia «LAN performance», la recomendación de una red física dedicada para corosync y el QDevice como tercer voto para clústeres de 2 nodos, de pve.proxmox.com/wiki/Cluster_Manager; el soporte exclusivo de ZFS local, el intervalo mínimo de un minuto, el valor por defecto de quince minutos y la frase sobre la pérdida de datos entre la última sincronización y el fallo del nodo, de pve.proxmox.com/wiki/Storage_Replication. Proxmox Datacenter Manager: el anuncio oficial de la 1.0 estable (forum.proxmox.com, 4 de diciembre de 2025), que incorpora la migración en vivo de máquinas entre clústeres distintos; la documentación en la versión 1.1.9 (14 de octubre de 2026), cuya página de invitados describe la acción de migrar «a otro nodo, dentro del mismo remoto (clúster) o entre remotos»; y los puntos pendientes citados, de pdm.proxmox.com/docs/roadmap.html. Precios de suscripción por socket (120 / 370 / 550 / 1.100 € al año) y la condición de Community como opción no destinada a producción, de la página de precios de proxmox.com. La ampliación del soporte a 24×7: nota de prensa de Proxmox del 2 de septiembre de 2026, con entrada en vigor el 19 de octubre para Premium y previsión para Standard en el último trimestre de 2026. El suelo de 16 núcleos por CPU física de las suscripciones de VMware Cloud Foundation y vSphere Foundation está en la propia descripción de servicio de Broadcom (VVF Service Product Description, ftpdocs.broadcom.com), que exige licenciar todos los núcleos del servidor —incluidos los desactivados por BIOS— con un mínimo de 16 licencias de núcleo por procesador. El mínimo adicional de 72 núcleos por pedido que el canal anunció en marzo de 2025 fue retirado semanas después y no está en vigor. Las cuentas de 600 sockets y 222.000 € son aritmética nuestra sobre precios de lista, sin descuentos ni condiciones de volumen, y sirven para ilustrar cómo escala el modelo, no como presupuesto. No hemos migrado las tiendas de nadie esta semana: este artículo lee documentos públicos y los cruza con cómo se opera un parque de sedes, y lo dice así a propósito.