WireGuard o IPsec: qué ponemos en cada sitio
WireGuard tiene unas 4.000 líneas de código, entró en el kernel de Linux en 2020 y se configura en un folio. IPsec arrastra treinta años de RFC y de negociaciones que no casan. Y aun así seguimos montando IPsec en buena parte de los sitios, por tres motivos que no aparecen en ninguna comparativa: quién hay al otro lado del túnel, quién autentica a las personas y qué pasa cuando toque cambiar de criptografía. Comparativa honesta, sin fanatismo, con el calendario post-cuántico europeo encima de la mesa.