Un operador japonés acaba de firmar diez años de VMware. La noticia va a llegar esta semana a alguna reunión de renovación en forma de «¿ves? no todo el mundo se está yendo», y servirá para cerrar una conversación que no debería cerrarse así. El anexo de producto de la nota enumera siete líneas, y tres de ellas no se instalan en ningún sitio. Son las tres que tú no vas a poder comprar.
Qué firmó DOCOMO, línea por línea
La nota de Broadcom salió por GlobeNewswire el 20 de octubre de 2026, con fecha de Tokio del 19, y lo dice sin adornos: «This is Broadcom Japan's first 10-year comprehensive agreement covering licenses, technical assistance and maintenance support for VMware products, including VCF». El primer acuerdo integral a diez años de Broadcom en Japón, licencias, asistencia técnica y mantenimiento incluidos. Tampoco es una relación nueva: «Since 2019, VMware, now Broadcom, has worked closely with DOCOMO to build and operate its private cloud with VMware Cloud Foundation (VCF) at its core». Son los mismos años que cuenta Paul Turner, de Broadcom, en la propia nota: «Over the past seven years, we have built a strong technical collaboration».
La nota remata con un anexo de una sola frase. Dice «include», no «consta de» —en el cuerpo aparece además vSphere Kubernetes Service, que no está en el anexo—, así que son las siete líneas que Broadcom decidió enumerar, no el contrato entero. Aun así están enumeradas, y en este orden: «VMware Cloud Foundation, VMware Avi Load Balancer, VMware vDefend, VMware Tanzu Platform, Support Account Manager (SAM), Technical Account Manager (TAM) and VCF Forte Support».
Cuatro de estas siete son software: la plataforma, el balanceador, el microsegmentador y la capa de contenedores. Las otras tres —SAM, TAM y VCF Forte Support— no tienen instalador. Un Technical Account Manager es, en la documentación del propio Broadcom, un recurso designado que asesora y escala por ti: conoce cómo está montada tu plataforma antes de que le escribas, y no es quien la arregla. Quien sostiene el arreglo es la tercera línea, y la nota lo dice con todas las letras: VCF Forte Support «offers Broadcom's highest-level service-level objectives». Ninguna de las tres tiene instalador, y las tres van firmadas a diez años.
El importe no se ha publicado. Importa, porque toda la comparación que se haga esta semana en las reuniones se hará contra un precio que nadie conoce.
La columna que no está en tu catálogo
Si gestionas seis u ocho sockets y renuevas una vez al año, lo que compras es la columna de la izquierda. El software. La columna de las personas no aparece en tu presupuesto porque no está en tu catálogo, y ninguna de las dos partes va a mencionarla en la llamada de renovación.
Esa diferencia se nota el día que algo se rompe. Abrir un ticket en un portal y escribirle a alguien que ya conoce tu plataforma son dos experiencias distintas que se facturan como si fueran la misma cosa, y la distancia entre ellas no sale en ninguna tabla comparativa. Ya desmontamos la letra pequeña de este tipo de contratos en qué compras de verdad con un contrato de soporte 24/7, donde el número que se anuncia resultó ser casi siempre de primera respuesta y no de arreglo.
Esa lista, leída al revés, es un inventario de dependencias
Las cuatro líneas de software no son cuatro productos sueltos que alguien eligió por separado. Son cuatro capas apiladas: la plataforma debajo, el balanceo del tráfico encima, la microsegmentación atravesándolo todo y los contenedores sobre eso. Siete años de 2019 a 2026 dan para que cada una de estas capas acumule configuración que nadie escribió en ningún documento.
Cuando nos sentamos a evaluar una migración, lo primero que pedimos no es el inventario de máquinas virtuales. Mover una VM es trabajo conocido y se estima bien. Lo que mueve el plazo de verdad es lo que cuelga de las capas de alrededor: las reglas del balanceador que alguien escribió en 2021 y que nadie ha vuelto a mirar, las políticas de microsegmentación que sólo existen dentro de esa consola, el registro de contenedores que resultó estar atado a la plataforma. De dónde sale —y de dónde no sale— el ahorro de ese movimiento lo contamos con los números hechos en de dónde sale el ahorro de salir de VMware.
Un piloto no resuelve esto, y es uno de los errores que más meses nos ha costado: levantar tres máquinas en la plataforma nueva, comprobar que arrancan y dar la migración por validada. Las capas de alrededor no aparecen en un piloto porque un piloto no las usa. Lo escribimos entero en probar una alternativa no es migrar.
Cuándo sí recomendamos quedarse
Hemos migrado empresas de VMware a Proxmox y también hemos recomendado quedarse en VMware cuando tenía sentido. Los escenarios concretos los tenemos escritos en cuándo NO migrar de VMware a Proxmox, y lo que vimos a dos años vista de la compra —que la mayoría renegocia en vez de irse— está en el éxodo de VMware que no fue. Lo que añade la firma de esta semana es un criterio que no teníamos tan a mano:
Si el coste real de salir está en reconstruir el balanceo y la microsegmentación, y esa reconstrucción supera lo que te ahorras en licencias durante los años que tengas de horizonte, los números no salen y quedarse es la respuesta correcta. El hipervisor es la parte barata de mover; las capas de encima son las caras, y son exactamente las que DOCOMO acaba de firmar por otros diez años. Lo que no aceptamos nunca como razón para quedarse es la inercia: si la única justificación que aparece en la reunión es «es lo que hay», lo que falta no es una decisión, es el cálculo.
Tu lista de siete líneas
El ejercicio consiste en escribir tu propia versión de esa frase. Siete líneas, una por cada cosa de la que depende tu plataforma, con tres preguntas al lado. Media hora, un folio, y la renovación del año que viene se discute con datos:
Dos reglas de lectura. Si las siete líneas te salen de software, lo que tienes es una licencia, y las licencias se renegocian desde una posición bastante peor que un contrato con personas dentro. Y la última columna en la fila del balanceador es la que marca el calendario real: es la casilla que casi nunca está rellenada cuando llegamos, y sin ella una migración todavía no tiene plan, tiene intención.
Diez años contra doce meses
La diferencia entre DOCOMO y la mayoría de las empresas que nos llaman no es de tamaño, aunque lo parezca. Es de posición. Un operador con siete años de plataforma montada y diez por delante se sienta a negociar un acuerdo a medida con ingenieros asignados; una empresa de ciento veinte personas recibe un correo de renovación en noviembre con una fecha límite. Las dos están comprando el mismo logotipo y no están comprando lo mismo.
La pregunta útil esta semana no es «¿me quedo o me voy?», sino «¿cuántos años de horizonte tengo yo?». Si la respuesta es doce meses, la estrategia no puede ser esperar a ver qué pasa, porque dentro de doce meses estarás exactamente donde estás hoy pero con un año menos de margen para preparar la alternativa.
Quién te asigna un ingeniero
La fila de las personas es la que no está en venta en tu catálogo, y es la única de las siete que se puede contratar fuera del fabricante. Nosotros la cubrimos con soporte IT 24×7: un turno de guardia con nombres y un teléfono que suena a las cuatro de la mañana. Operamos Proxmox VE con almacenamiento Ceph en producción, repartido en varios datacenters, y cuando llevamos una migración de VMware a Proxmox empezamos por el inventario de las capas de alrededor, no por el de las máquinas. Y si los números dicen que hay que quedarse, lo decimos igual, porque la consultoría no nos cambia la factura: no vendemos licencias de VMware ni de Proxmox.
Si quieres hacer el ejercicio de las siete líneas con alguien que ya lo ha hecho otras veces, la primera conversación es justamente esa tabla: escríbenos.
Fuentes. Nota de prensa de Broadcom, «Broadcom to Advance NTT DOCOMO's Private Cloud with VMware Cloud Foundation», distribuida por GlobeNewswire el 20 de octubre de 2026 con fecha de Tokio del 19: la frase sobre el primer acuerdo integral a diez años de Broadcom en Japón (licencias, asistencia técnica y mantenimiento), la relación desde 2019 con VCF «at its core», y la frase del anexo que enumera siete líneas y que la nota introduce con «include», no como lista cerrada, incluidas Support Account Manager (SAM), Technical Account Manager (TAM) y VCF Forte Support. Declaraciones recogidas de la misma nota: Hiroshi Ishimaru, General Manager del Service Design Department de NTT DOCOMO, y Paul Turner, Chief Product Officer de la división VMware Cloud Foundation en Broadcom. El importe del acuerdo no se ha hecho público. La descripción de qué es un Technical Account Manager, la lectura de la lista como inventario de dependencias, las tres situaciones en las que recomendamos quedarse y la tabla de las siete líneas son criterio y método nuestros, no afirmaciones del fabricante. No somos revendedores de VMware ni de Proxmox y no vendemos licencias de ninguna de las dos.